Una de las bombillas del acuario se ha cascado. Iba a tirarla cuando me he fijado en un iconito dibujado que representa una basura tachada. Significa “no tirar a la basura”. ¿Porqué?. Pues por que contiene vapor de mercurio que además de perjudicial para el medio ambiente es muy tóxico para nosotros.
Al cristal tampoco se tiran las bombillas. Entonces…¿qué hago con ella?. Pues parece que hay que llevarlas a un punto limpio. Yo lo haré, pero me temo que miles de personas, conscientes de su toxicidad, la tirarán a la basura y comprarán otra. El resto la tirará directamente a la basura (o al cristal, ojo) sin ninguna duda, ya que no ha sido informado de esta problemática.
¿Qué hemos ahorrado con la difusión masiva de bombillas de bajo consumo?. Energía a cambio de contaminar con vapor de mercurio. ¿A nadie se le ocurrió entonces que sería interesante enseñar a los usuarios, ciudadanos y/o consumidores el modo correcto de desechar una bombilla de estas características?. A mi hasta me da miedo tenerla en casa, esperando a ver donde la tiro. ¿Y si se rompe y libera el mercurio?. Voy a tener que quemar gasolina para no contaminar con mercurio.
En directo he observado la colisión de una Totovía (Lullula arborea) con la pala de un molino pero no pude grabarlo. Ahora woodpecker me envía el enlace de Youtube de donde he sacado el video que aquí os muestro.
Por las heridas y donde encontraba los Buitres siempre me había imaginado como era una colisión de esta ave con un aerogenerador. Y es tal y como lo pensaba. Muchas veces he visto, y también grabado, vuelos peligrosos de Buitres, Águilas Reales, Cernícalos y Culebreras Europeas. Por suerte nunca terminaron en colisión aunque otras muchas veces si terminan así.
Hace unos años que las cabezas pensantes de turno volvieron a actuar presas del pánico, esta vez desatado por la gripe porcina (o la aviar? o un remix?), y cerraron los muladares donde los Buitres y otras carroñeras limpiaban los cadáveres de oveja, cabra y vaca. Los mangantes de turno organizaron entonces un novedoso sistema de recogida de cadáveres y su posterior incineración en centros especializados (que luego resultó que tiraban la sopa al río).
Ya no corremos el enorme riesgo de ser infectados por un virus recombinante triple mutante después de la picadura de un Buitre. Los hambrientos buitres ya no comen carroña. Ahora urgan directamente en nuestra basura, reciclan los restos de butifarra, los higadillos de cerdo y la comida de gato caducada con cenizas procedentes de la quema de gansos febriles en Indonesia.
Cigueñas y otras aves y mamíferos oportunistas acompañan a los Buitres en este pútrido festín en el puntero parque tecnológico de reciclado de lopez soriano. Muy cerca está el novedoso ecovertedero de Urbaser. Por aquí todo es eco y está rodeado de exóticos jardines. Hasta la mierda.
La lucha de las plantas por retener toda la tierra que puedan queda patente en esta imagen. El matorral acapara suelo a su alrededor pues no desea mostrar sus raíces al sol. Cuando una de estas plantas mueren su tumba es durante unos meses un montículo de arena, que termina por desaparecer por la acción erosiva del agua y el viento, ayudados por el implacable machacar de las pezuñas ovinas.
Cerca hay una paridera con aljibe en uso, así que la tortura esta servida para estas plantas de las que desconozco su nombre pero me sorprende pensar que alguna vez hayan sido desvalidas plántulas nacidas de diminutas semillas. Además de esto han de soportar los bochornos del verano, con sus sequía, y los carámbanos del invierno, con agua no disponible por estar helada.
Espero que los matorrales, que viven entre Farlete y Pina, esten disfrutando este lluvioso mes de abril y aprovechen para extender sus ramas y profundizar sus raíces.