Un árbol se cae

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Este árbol se ha caído. Creo que era un chopo. En realidad llevaba mucho tiempo cayéndose. Podría decir que empezó a caerse el día que nació pero eso quedaría un poco chorrinauta y no es mi estilo las filosofadas baratas. Llevaba muchos años seco y se le iban cayendo ramas pero hace algunos meses se tronchó el tronco principal por debajo de la cruz y lo que quedaba de árbol se precipitó al vacío. Un vacío pequeñito, que abarca desde la posición original del árbol hasta el duro suelo. Sin embargo su vida aun no ha terminado todavía pues la madera no se ha descompuesto del todo y le queda mucho carbono que liberar, mucha comida para hongos y xilófagos. Aun sirve también de posadero para las aves y como refugio para caracoles, salamanquesas, ratones y lagartijas. Aun podría servir para anidar a unos gorriones o para que las avispas hagan un avispero. Cualquier día un paisano podría requerir unas ramas para improvisar una hoguera. En un paisaje con pocos árboles, un solo árbol (aunque machacado) es muy importante. Cuando este árbol desaparezca completamente ya no habrá ningún árbol en este amplio espacio. Los que lo plantaron ya no están y los que están ahora ya no plantan árboles. No necesitan sombra porque los tractores modernos tienen aire acondicionado. Iba a terminar el post pero se me ha olvidado un detalle interesante y es que este árbol marca el límite entre huerta y secano. Bueno, en realidad el límite lo marca la acequia al lado de la que se plantó. Hacia abajo se riega pero hacia el fondo de la imagen es secano. Puede que este chopo empezara a morir el día que la acequia se hizo de cemento y dejo de filtrar agua para sus raíces. Podría decir entonces que el progreso mató a este árbol pero eso también sería una chorrada como un templo.

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