Esta perdiz murió por impacto contra la torre de un aerogenerador y se partió el cuello. Es una forma poco común de morir en un parque eólico ya que la mayoría de las aves que mueren en estas instalaciones han sufrido un impacto contra las palas que giran a velocidades muy rápidas. Sin embargo las perdices no vuelan a tanta altura pero de vez en cuando colisionan contra el fuste. La foto es de septiembre de 2002 en un parque eólico de La Muela (Zaragoza).

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