En el secano el agua escasea en verano y el intenso calor hace desaparecer toda actividad animal durante las horas de máxima insolación. En invierno las temperaturas son muy bajas y la sensación de frío puede hacerse insoportable si además sopla el cierzo fuerte. En estas condiciones los anfibios han podido colonizar este duro hábitat gracias a sus diversas estrategias de supervivencia. En verano todos pasan los peores momentos del día agazapados bajo una piedra para salir al caer el sol y buscar un lugar con agua para reproducirse. En invierno prefieren enterrarse a mas profundidad y esperar la llegada del calor.

El ágil Sapillo Moteado (Pelodytes punctatus) de colores verdes o pardos muy llamativos es de reducidas dimensiones y salta como una rana.

El resistente Sapo Corredor (Bufo calamita) está especializado en estos áridos terrenos del secano.

El macho del Sapo Partero (Alytes obstetricans) tiene la peculiaridad de transportar los huevos sobre su espalda hasta que estan a punto de eclosionar. En el aljibe de María permanecían atrapados hasta ayer tres Sapillos Moteados, dos Sapos Corredores y un Sapo Partero. Un Topillo no pudo ser rescatado ya que se introdujo en una estrecha grieta en la pared de ladrillo del aljibe. Aparte de estas tres especies de sapos, tambien estan presentes en el secano el Sapo de Espuelas (Pelobates cultripes) y el Sapo Común (Bufo bufo).

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