Valmadrid es un pueblo inmerso en plena estepa y después de visitarlo y dar un paseo por sus alrededores puede pensarse que sus menos de 30 habitantes todavía vivan como se hacia hace siglos. Mucha gente puede pensar que no se le ha perdido nada en un sitio tan apartado de todo y tan despoblado y solitario, pero eso es porque no han visto los restos del antiguo Ferrocarril minero de Utrillas, con un túnel repleto de murciélagos y restos de las viejas estaciones, ni los cortados calizos de los límites de la Plana de María con sus rapaces y vías de escalada.

Tampoco conocerán la cantera abandonada, ni los impresionantes pinares de Pino Carrasco o el Barranco de Torrecilla, ni las actividades del Grupo Astronómico de Silos y sus Sábados astronómicos.

También son tierras muy productivas para ver anfibios y reptiles, que quedan atrapados en los numerosos aljibes abandonados de la zona y también para ver aves, en especial rapaces como Cernícalos y jóvenes Águilas Reales, ya que son campos con abundante conejo. Como todos los lugares con encanto, la época del año para visitarlo no importa y siempre hay algo que ver.

Es un sitio ideal para escapar de la ciudad y ensanchar los pulmones un rato.

Share this...
Share on Facebook
Facebook
0Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email