Este ser tan extraño de la imagen es el Triops cancriformis, un crustáceo branquiópodo del género de los notostráceos que ostenta el record mundial de permanencia sobre la faz de la tierra, ya que lleva unos 220 millones de años (desde el Triásico) sin sufrir apenas variaciones en su forma. No hay que irse muy lejos para poder contemplarlo y en verano puede encontrarse en algunas charcas temporales de Los Monegros que no esten frecuentadas por el ganado.

Su ciclo vital es muy rápido y está perfectamente adaptado a la sequía del secano. Después de resistir fuertes heladas durante el invierno, los huevos que acechan enterrados en el lodo seco eclosionan en 2 o 3 días con la humedad de las primeras lluvías y los jovenes Triops o Tortuguetas, con una dieta omnívora, comienzan a alimentarse frenéticamente de todo lo que encuentran. Navegan por el fondo hurgando en el lodo y prefieren alimentarse de detritus vegetal pero si este escasea devoran renacuajos, artemias o a sus congéneres cuando están mudando el caparazón y son más frágiles. Alcanzan una talla de 10 cm y antes de envejecer y morir al mes y medio de vida dejan toda la descendencia que pueden. Si los machos escasean las hembras pueden reproducirse por partenogénesis sin la colaboración de estos.

Su distribución es cosmopolita porque los huevos viajan en el barro que queda pegado a las patas de las aves que visitan sus charcas. En Monegros algunos años no hay ni rastro de ellos pero el año pasado puede observarlos en unas cuantas charcas de la zona de Monteoscuro. Son muy fáciles de criar en cautividad y puedes adquirir el pack Sekano Triops en internet, que consta de huevos de Triops cancriformis, alimento para juveniles y adultos e instrucciones detalladas en español. ¿Durará la especie Homo sapiens tanto tiempo como el Triops?.

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