Esta pequeña tortuguita es un joven Galápago Leproso que tendrá que enfrentarse a muchos más problemas que sus padres y sus abuelos si quiere llegar a tener descendencia. El más preocupante es la destrucción de su hábitat, que son los humedales, lagunas, acequias de la huerta y zonas pantanosas. Pero en las zonas donde aún se dan las condiciones para la vida de esta especie la supervivencia es compicada porque la invasora Tortuga de Florida le gana terreno al ser mucho más agresiva que ella y el Galápago Europeo, otra especie autóctona con los mismos problemas.

Por ejemplo este joven galápago puede morir devorado si es detectado por una de las enormes Tortugas de Florida que patrullan por Los Galachos de La Alfranca. A pesar de que existen trampas para capturar estas invasoras, la presencia de Floridas parece ir a más e incluso se ha constatado la cría en libertad. Y es que aunque la mayor parte de los ejemplares liberados por los inconscientes ciudadanos son hembras, siempre se cuela algún macho y la faena ya está hecha porque a partir de ahora pueden nacer más machos capaces de cubrir más hembras y la población podría dispararse acabando con los galápagos autóctonos a parte del insospechable número de especies sobre las que pueden estar ejerciendo presión las Floridas.

Otro temible enemigo no natural de los galápagos autóctonos es el introducido Cangrejo Rojo Americano. Es una plaga tan feroz que se pueden ver en cualquier charco y hasta en el Parque del Tio Jorge. A parte de tener más que diezmada a la población de Cangrejos de Río autóctonos (Austropotamobius pallipes), es perfectamente capaz de capturar jóvenes ejemplares de galápago y devorarlos ya que estos no disponen de ningún tipo de defensa efectiva contra las fuertes tenazas del cangrejo.

Por cierto, tanto el Cangrejo Rojo como la Tortuga de Florida son también muy perjudiciales para las poblaciones de anfibios como los Tritones. Peces introducidos como el Pez Gato, el Siluro o el Lucio son otros de los enemigos de galápagos, tritones y en general todo bicho viviente que viva o frecuente en algún momento las masas de agua que han invadido. Es posible que algunas de estas plagas no nos las podamos quitar de encima nunca y haya que aprender a convivir con ellas, pero estoy seguro que a otras como a las Tortugas de Florida si podemos ganarles terreno perdido y expulsarlas de algunas lagunas y humedales de gran interés para la conservación de nuestra fauna autóctona.

En los últimos años se ha invertido mucho dinero en los Galachos de La Alfranca, en parte por el fenómeno Expo pero también para conservar las valiosas comunidades de aves que allí crían y todo el ecosistema de galacho en el que los galápagos ocupan un puesto destacado. De no realizarse un esfuerzo real para asegurar la supervivencia de estos simpáticos reptiles al final lo que nos quedará será un carísimo criadero de Tortugas de Florida con una marisquería de Cangrejos Rojos incluida.

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