Después de unas jornadas de formación sobre la gestión y creación de una empresa y de tres meses de papeleos en ayuntamiento, hacienda, seguridad social y otros tugurios, he diseñado un esquema que puede explicar el porqué apenas se destina capital para ayudar a la formación de nuevas empresas de jóvenes emprendedores.

Creo que no hace falta explicar el gráfico, aunque haré algunas aclaraciones en algunos puntos. Por ejemplo, es cierto que existen varios tipos de subvenciones para jóvenes, pero la letra pequeña está en los requisitos a cumplir para beneficiarse de ellas. Cuando descubres que encajas en el perfil para solicitar una ayuda en concreto puede ser demasiado tarde, el plazo para presentar solicitudes se te pasó, era del 23 al 25 de agosto de 10:00 a 14:00 en la planta octava del edificio Cristo Rey en la Plaza Gerundio Romano de Barbastro. Más suerte la próxima vez.

Con esta ayuda los jóvenes emprendedores pasan pronto a ser emprendeudores y más tarde a ser emprendidos por los bancos y sus avalistas. Finalmente, la mayoría, acaban emprendiendo que lo de montar un negocio no va con ellos y se emprenden un cigarrillo, resignados. Otros muchos, frustrados por el fracaso, la emprenden a ostias con el mobiliario urbano o se dedican a venganzas más sutiles emprendiendo posts como este.

Nota: La elaboración de este post ha sido especialmente motivada por la gran cantidad de información acerca de las “numerosas” ayudas e iniciativas para jóvenes emprendedores. Al que le moleste que haga realidad lo que promete y deje de vender con mentiras.

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