En recónditos rincones del Canal Imperial de Aragón sobreviven como pueden los últimos ejemplares de Margaritonas (Margaritifera auricularia). Digo como pueden porque el grosor de la capa de fango del fondo del canal no parece irle nada bien a esta especie, que necesita suelos más estables aunque también limosos.

Todos los ejemplares que he encontrado hoy rondaban los 12 cm de longitud, no habiendo ninguno de menor tamaño. También casi todos mostraban una minúscula etiqueta naranja con un número impreso, a modo de identificación. A simple vista he contado más de 50 y por las numeraciones de su concha puede que hubiera cerca de 300, ya que había ejemplares de las series 1600 a 1900. Es posible que estos moluscos sean ya bivalvos abuelos que pueden rondar los 60 años. El hecho de hallar sólo ejemplares tan viejos significa que hace muchos años que por alguna razón la especie no consigue reproducirse o que los juveniles no llegan a desarrollarse. Se sabe que el ciclo biológico de esta especie depende de la presencia de peces capaces de dar cobijo a las larvas de la Margaritona. Un posible portador de larvas es el Blenio o Pez fraile (Salaria fluviatilis), con poca presencia en el Canal aunque misteriosamente abundante en muchas piscinas y balsas llenadas con agua del canal.

Algunas Margaritonas pululaban desorientadas por el fondo seco, dejando impresionantes surcos que delataban su caótica trayectoria. En este punto el Canal tiene un poco menos de profundidad y que en los tramos colindantes por lo que los bivalvos se iban concentrando en la escasa lámina de agua de la parte central. En este tramo los suelos mezclados con grava y una menor acumulación de barro parece que facilitan la vida a las margaritonas, que se concentraban aquí como si celebrasen alguna reunión anual.

Al poco de poner el hecho en conocimiento de Medio Ambiente, se han desplazado hasta el lugar un APN y parte del grupo de trabajadores de Medio Ambiente que llevan el seguimiento de esta interesante especie en Aragón y que publicaron en diciembre del año pasado el libro Las almejas de agua dulce en Aragón: Margaritifera auricularia y otros bibalvos.

Share this...
Share on Facebook
Facebook
0Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email