Esta pantalla pertenece a un Amstrad CPC 6128 emulado con WinCPC. Con 128 KB de memoria (ahora los PC vienen con 4.000.000 KB) era suficiente para jugar a Fruity Frank en 1984, entre otros. 25 años después disfrutamos de unos juegos con gráficos casi perfecctos pero pocos son tan adictivos y jugables como los primeros videojuegos.

El logo de Kuma Computers era de lo más colorido entonces. Además era muy animado y los colores iban rotando en las barritas que componen la hoja.

La idea de Fruity Frank es básicamente la misma que la de su antecesor de 1983, Digger. Varían los personajes y una música distinta para cada pantalla. En vez de diamantes recogemos fruta.

La diferencia de jugar a un remake o emular puede llegar a ser abismal. Yo prefiero los emuladores para recordar exactamente como era el juego. Sólo conozco un remake casi perfecto y encima funciona en windows, el Solomon´s Key de Zikitrake.

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