Pero de esta Sabina albar centenaria el mundo se ha olvidado. Crecía en el secano entre Pina y Monegrillo y hace un par de años fue quebrada por los fuertes vientos.

El resto del árbol ha caído este año y ya no le quedan ramas verdes. La gran sabina se ha secado aunque tardará mucho tiempo en desaparecer ya que su madera es imputrescible.

Era el gigante de una extensa zona donde quedan muy pocas sabinas. Se cuentan con los dedos y al ser un terreno muy despejado pueden verse casi todas desde este punto.

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