El estado mental «cliente insatisfecho» existe. Se trata de personas que consideran que siempre tienen la razón, que los demás están para satisfacer sus necesidades y si estas no se ven satisfechas como a ellos les gusta se quejan, reclaman y dan por saco todo lo que pueden y más.

Son personas generalmente críticas con todo lo que se refiera al comportamiento de los demás, se creen que, en tu misma situación, habrían actuado mil veces mejor y así lo cacarean a los cuatro vientos a cualquiera que se preste a escucharlos.

Nunca se sabe a ciencia cierta que es lo que necesitan, no están contentos con casi nada y demandan barbaridad de atención. No importa los esfuerzos que hagas para intentar hacerlos felices, seguramente para ellos, lo que haces es mierda pura.

Cambian de amigos con frecuencia, pues es harto difícil aguantarlos por mucho tiempo. Esto, en el caso de que tengan amigos, ya que lo habitual es que no tengan una vida social muy auténtica, llegándose incluso a dar casos en los que el grupo de amigos realiza quedadas paralelas al «cliente insatisfecho».

Hacerle ver que su actitud no es muy amigable, que digamos, significa discutir. Si le haces ver que es un petardo de forma más brusca, directamente olvídate de la relación, ya que «el cliente insatisfecho» no tolera bajo ningún concepto no tener la razón o que se le paren los pies.

Son fáciles de detectar con la mirada; cuando mantienes una conversación con ellos, se suele tener la desagradable sensación de que están pensando en algo mas retorcido y oscuro sobre tu persona. Te pueden estar sonriendo mientras hablas de tus planes de futuro y por dentro pensar «pedazo de gilipollas que eres si te crees que te va a ir bien en el curro con esas estúpidas ideas».

Pese a lo crudo que lo he pintado (ya se sabe, de todas formas, que mi opinión cuenta poco porque es totalmente sesgada y parcial) los «clientes insatisfechos» dan un poco de pena una vez que te los sacudes de encima, porque descubres que, en el fondo, son conscientes de que no son aceptados, o peor aún, no tienen ni pajolera idea de que se están quedando solos y se siguen pensando que son los demás los que están equivocados.

Si leyendo esto, la imagen de una persona en concreto te ha venido a la mente, solo puedo darte un consejo: ¡¡Corre hacia la luz!!

Si leyendo esto te percatas de que tu eres «one of them» vete a dar un paseo, pon la mente en blanco…y piérdete un rato.