Una arcada de felicidad es un termino que acuñé hace miles de años para describir esa sensación que uno tiene en un momento determinado de felicidad absoluta, de paz. De sentir que todo en el puñetero mundo está donde debe estar. Ese momento dura unos segundos, de ahí que me diera por llamarlo arcada.

Fisiológicamente supongo que, en los momentos en los que digo «me está dando una arcada de felicidad», mi cerebro segrega alguna sustancia molona del tipo oxitocina o serotonina o LSD o cannabis o lo que sea, a mi torrente sanguíneo.

Una arcada de felicidad dura unos instantes, tal cual viene, se va y nada de lo que hagas posteriormente hará que vuelva. Esta fuera del control de uno.

No tiene nada que ver con el sexo, ni con las drogas. Tiene que ver con lo cotidiano, con los pequeños detalles que nos llenan de satisfacción, con la naturaleza, con el sol, con sonidos armónicos…

Os deseo una vida repleta de arcadas.Screen-Shot-2013-04-29-at-9.04.46-AM-750x465