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Despretensiones

Cuando tenia unos 16 años me comía el mundo, me creía capaz de todo, mi verdad era absoluta y mis ideas las mejores.
Ahora tengo 34 años, hago todo lo posible por que no se me coman los críos, la casa y la vida de housewife (¡»amos» por favor!, seré ama de casa pero no pienso decirlo en castellano).
Sé que hay cosas (muchas, muchas) que no podré hacer por falta de pasta, de talento o vete tu a saber (por favor, los fervorosos creyentes de frases como «todo es posible si te lo propones» absténganse de expresarse aquí, que no me trago esas memeces).
Mi verdad es una idea absurda que tenia con 16 años, ya que ni yo misma sé ahora que es la verdad; ¿un conjunto de sensaciones acumuladas tras experiencias?, ¿las gilipolleces que se me pasan por la cabeza?, ¿los hechos objetivos de mi vida (madre de dos, al borde del desquicie por temporadas, mujer, morena…pfffff)?
Mis ideas las mejores…calla, calla, que me meo de la risa que me da semejante pretensión.
Porque a mi con 16 años, lo que me pasaba es que era pretenciosa. Como millones de adolescentes, eso si.desmotivaciones.esscreencapture201136174933_1

Ahora veo claro lo equivocada que estaba pues, la adolescencia es tan extravagante, tan exagerada y tan tosca que a poco que maduras ves que todo era un poco mentirijilla.

Sin embargo, la edad adulta no me liberó de ese ego, sencillamente lo hizo más sutil. Así que seguía siendo la misma filósofa con ideas brillantisimas y absolutas y superiores pero más disimulada.
Lo curioso es que me sentía especial y creo que en aquella época, rondando el fin de la veintena, era sumamente mediocre.

Ahora lo he aceptado, es un hecho. Mis ideas son solo mías y hay gente que piensa cosas increíbles y las explica cojonudamente mil veces mejor que yo.

Muchas veces me falta honestidad conmigo misma, lo acepto.
Me desquicio fácilmente, lo admito.
Me sobran kilos, lo sé.
He sido hipócrita con algunas personas, lo reconozco.
Como madre, soy normal tirando a gritona.

Ya no me como el mundo, ni el mundo se me come a mi.

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1 comentario

  1. Estibaliz

    Lo mas importante que comerte el mundo, que no te coma a ti… Ay que prima tan cojonuda tengo! Vaya harta de leer me he pegado

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