Las lía pardas.
Sus pataletas son como ver en directo un concierto callejero de break dance.
Consigue convertirte en la madre o padre que a Dios pusiste por testigo que jamas serias (¡oh si! querida, todas nos creímos en algún momento que seriamos la repolla)
Nunca reconoce estar cansado y dormir es el acto mas demoniaco y vil de todos los que debe realizar.
No se enfada, se enfurece.
No se cansa jamás.
No rebla (primera acepción).
Tiene razón siempre.
Su capacidad analítica es fuera de serie

Si, milady, no te lo hagas mirar porque lo que te pasa es que te ha salido un hijo intenso así que, enhorabuena. De adulto sera la caña y seguramente se te olvidara lo que has llorado educándolo (o quizás no y lo maldigas con la famosa «ojala te salgan como tu»)

Sea lo que sea, aquí van mis consejos y conclusiones de andar por casa sobre como llevar la vida con críos intensos.

1- No es culpa tuya, ni del mal genio que gastaste preñada, ni de las cervezas que te atizaste dando teta.

2- No es culpa suya, como tampoco tiene la culpa un mosquito por picar. El intenso es así, nace así y morirá así.

3- No te aísles. Si no estas seguro de que tu hijo sea intenso, seguramente es porque no lo es. Si tienes la horripilante certeza de que lo es, intenta contactar con otros padres que estén igual de horripilados que tú e intercambiad penurias y modus operandi.

4- Aíslate de vez en cuando. Pasa de todo, vete al cine, a Carrefour de compras o a la maratón de Boston. Sin tu hijo intenso, a ser posible.

5- Analiza en que momentos se suele dar el brote intenso y huye. Si la huida no es posible respira muy, muy hondo y procura encontrar ese tanque de paciencia y sosiego que anida en el interior de todo ser humano. La anticipación es una poderosa herramienta (al menos el 10% de las veces).

6- Desconfía del silencio, pese a que sera lo que mas ansíes en este mundo, ten claro que silencio es igual a:
«aquí estamos, atascando el retrete con los veinte rollos de papel higiénico que había en el armario» o
«pasando el rato untando las paredes con una tierra especial que hemos conseguido mezclando pis con tierra de la maceta» o
«pintemos nuestros cuerpos con indelebles» o
«vamos a cortarle el pelo al gato con el cuchillo jamonero»
El silencio solo puede traer malos presagios, hazme caso.

7- No te des mucho mal, la vas a cagar barbaridad de veces. Criar hijos intensos es como vivir al limite de tus fuerzas, de tu calma, de tu ignorancia y de tu imperfección.
Asume que no va a ser fácil, ¡que demonios! asume que eres medio inútil para esa tarea y a partir de ahí, haz lo que mejor sepas.

8- Cuando las fuerzas te abandonen y te sientas hasta los mismísimos bollocks acuérdate de lo maravilloso que fue conocer a tu hijo e imagina lo maravilloso que será llevarte bien con él cuando tenga tu edad. Esos pensamientos te darán paz y te harán tomar perspectiva de un presente que, créeme, te sobrepasará multitud de veces.

9- Observa a tu hijo mientras duerme.

10- Haz tu propio decálogo.