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Cata de palabras

Es un asunto muy loco. Un día, pensando, me di cuenta de que hay palabras que me hacen feliz. No es que me haga feliz lo que significan y ahí viene la locura: me hace feliz pronunciarlas. Me gusta como suenan. Me dan paz al espíritu.
En su mayoría son palabras que prácticamente no pronuncio jamás en una conversación normal así que me las voy ronroneando de vez en cuando, porque yo lo valgo.
Ahí van.

Sotavento. La fuerza de la primera ese junto a la pequeña explosión de las tes me da energía.

Termómetro. Al loro con algunas de estas palabras, veréis que tienen muchas erres, debe ser que a mi la erre me mola, ese vibratto de la lengua en la parte posterior de las palas me parece lo más de lo más.

Palisandro. No es lo que significan pero el palisandro es un árbol de flores moradas y madera oscura que es un primor.

Clepsidra. La mezcla «cl» siempre augura un instante de felicidad, y si a ello le sumamos el apoteósico final con la de y la erre abriendose con fuerza en una a final tenemos un resultado resplandeciente.

Pérgola. Donde este una esdrújula que se quite lo demás.

Amante. Esa apertura para pronunciar la a para cerrar inmediatamente después la boca con la eme, para después volverla a abrir…es una palabra tan extrema en si misma…

Trocanter
. Esta es sencillamente una danza de las erres. Pronunciarla es como un vaivén infantil.

Lapiaz. Ese diptongo seguido de la zeta me alegra el animo.

Palatino. Esta palabra me suena afilada, como una aguja.

Abaco. La a engrandece el paladar y el golpecito de la ce seguido de la o hace que esta me evoque un sonido antiguo.

Taracea. Un hiato al final muy bien puesto.

Efímero. Con la e coges algo así como carrerilla y a partir de la efe te precipitas hacia el resto de la palabra recordándome a un tobogán.

Todas estas palabras maridan muy bien con la lengua escrita.
Porque a ver quien es el valiente que le echa un par y las introduce (exceptuando termómetro y amante) en su lenguaje coloquial…yo, desde luego, no.

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2 comentarios

  1. Miriam

    Pues esta semana yo he usado lapiaz, sotavento y efímero. Jaja. Te lo prometo.
    Yo tengo mis más y mis menos con «acoplable»…desde hace años.

  2. Jajajaja! Siempre supe que eres una mente prodigiosa y una gran conversadora.
    Tu palabreja se las trae, solo apta para los paladares mas curtidos en esto de catar palabras.

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