Tu dragas, tu no dragas

A ver que me aclare. Dragar el Ebro en Zaragoza para que una empresa pueda explotar un ridículo negocio turístico de navegación en barcas solares (que luego tuvieron motor fuera borda) si se puede. Incluso aunque haya que dañar la solera del puente romano.

Por el contrario, que los pueblos ribereños puedan extraer gravas puntualmente durante el estiaje, con el fin de intentar asegurar un cauce que soporte el caudal de las avenidas (cada vez más frecuentes) que amenazan sus cascos urbanos y destruyen sus cultivos, no está autorizado por razones medioambientales.

La leña ni tocarla

Asolar un soto como el de Ranillas y talar sus árboles para construir una exposición internacional (que gira en torno al agua para más inri) está permitido en Zaragoza.

Hacer leña en las riberas de los pueblos para despejarlas de árboles secos o dañados es delito medioambiental.

Posible conclusión

Voy a teorizar un poco a ver donde llego. En vista de los hechos, podría resultar que el que tiene dinero (el dinero del pueblo, resulta ser) y también tiene poder de decisión (concedido también por la confianza del mismo pueblo que pone la pasta) puede hacer escolleras, represas, dragados, talas y azudes donde le plazca.

Sin embargo los pueblos ribereños han de conformarse con motas de barro de emergencia en casos de avenida.

Y eso en función del tamaño de la población. Otra vez habla el dinero. Si el pueblo es muy pequeño (o está justo antes de la capital) se deja inundar. Si sale más caro económicamente (y vergonzoso políticamente) evacuar la población que apilar barro, pues se manda a la UME a faenar.

Por cierto que luego las medallas se las cuelgan los políticos cuando les corresponden a UME, bomberos, guardia civil y protección civil.

¿Dragamos un poquito?

Como siempre hay un intermedio, podríamos dragar un poco sin tirar abajo las leyes medioambientales ni destruir el ecosistema. Sólo modificaciones y determinar en que circunstancias especiales se podría hacer. Las leyes se reforman constantemente en función de su utilidad y eficacia, conforme evoluciona la sociedad.

Cuando la ley protege una especie animal en detrimento de un pueblo, significa que hay algún fallo y hace falta una reforma.

¿Como se podría dragar?

Para el caso de la acumulación de gravas se podría hacer un estudio del relieve del fondo del río, así como del estado de las poblaciones de bibalvos y otras especies animales o vegetales sensibles al movimiento del lecho fluvial.

También un estudio del riesgo que soporta cada población y su huerta, ya que en muchos casos el campo es el modo de vida de algunos pueblos de la ribera.

En función de estos estudios y bajo la supervisión de técnicos ambientales podría determinarse cuanta grava extraer, de donde hacerlo, cuando dragar y como proceder a la extracción para asegurar el mínimo impacto ambiental.

Estoy seguro de que las especies autóctonas no están en grave declive a causa de los dragados y si principalmente por la introducción de especies invasoras y contaminación de aguas.

Gestionando el bosque de ribera

La limpieza y aclarado de vegetación que obstruya o limite puntualmente el flujo de agua también se puede gestionar eficientemente en base a criterios medioambientales por personal cualificado para evitar afecciones a los sotos, e incluso mejorar su calidad ecológica.

Se podrían marcar zonas, árboles y ramas susceptibles de hacerse leña por particulares que soliciten los permisos correspondientes.

Después de la tempestad llega la calma

Demasiada calma viene luego de las riadas. En la de 2015 no vi personal de medioambiente devolviendo al cauce los peces atrapados en los campos. Murieron a miles y se pudrieron al sol de verano  cuando después de más de un mes se terminaron de secar sus trampas de agua sobre campos de cultivo arruinados.

De hecho, después de una riada no se suele ver a nadie más que pescadores hasta los dos o tres días previos a la siguiente avenida.

Contradicciones de la vida

Es posible que en este mismo blog , y escrito por un servidor, encontreis material antidragado. En este blog escribo lo que pienso y cuando escribí aquello vivía en un piso de Zaragoza. Se piensa distinto en una casa a ras de suelo en Pina de Ebro.

Para terminar cuelgo el vídeo de Jesús Morales, alcalde de nuestros vecinos de Quinto de Ebro, ya que ha motivado en gran parte que me replanteara el asunto de las limpiezas y dragados en el Ebro.

No estoy del todo de acuerdo con su vistoso y resultón ejemplo del vaso de agua, ya que el río en movimiento es bastante distinto. Para mi se parece más a cuando haces un agujero en la playa y vienen tres olas y lo tapan.

De todos modos eso es preferible, ya que se tapa con grava que de otra forma se apilaría en islas.

Nueva gestión de riberas

Podríamos probar a ver si dragando un poquito los mismos caudales que ahora nos desbordan, pudieran fluir mejor en futuras avenidas. Así también ahorraríamos un montón de dinero en medidas de emergencia e indemnizaciones por daños. Recrecer motas en altura es caro e inseguro pues en caso de rotura con niveles altos, los efectos del agua serían muy devastadores y erosivos.

Una nueva y completa gestión de las riberas también podría incluir revegetación de graveras o campos abandonadas, saneamiento de sotos envejecidos, ampliaciones puntuales del cauce retrasando motas donde se pueda y el cambio de algunos cultivos en zona inundable por otros compatibles con episodios de avenidas o, por lo menos, que sufran menos afecciones.

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