Álamo blanco (Populus alba)

Este impresionante Álamo blanco vive al otro lado de la mota entre el deslinde y el molino de Osera, a escasos metros del Ebro.

Tiene una altura de 16 metros y un perímetro de tronco de más de 3 metros a 1,3 metros del suelo. Su diámetro de copa es espectacular y roza los 20 metros.

Su tronco es muy espectacular con enormes ramas maestras de bastante vuelo horizontal y cuellos de rama engrosados y reforzados para soportar grandes fuerzas. Además crece en solitario por lo que no obtiene protección de otros árboles contra los fuertes vientos.

Su fase vital es entre joven y maduro, con crecimiento en altura pero muchas ramas péndulas en el interior y extremos de la copa. Presenta heridas y ramas secas que trabaja en reparar con gran vigor.

Su mayor problema es un excesivo rebrote de raíz en gran parte de su perímetro de copa. La causa podría ser una roturación hace algunos años que seccionó muchas raíces.

Algunos pies con palanca se tumban al no tener raíz pivotante y girar la raíz superficial que las conecta con el árbol original.

Muchos otros pies están secando por falta de luz pero algunos se desarrollan bien y alcanzan los 8 metros de altura, empezando a competir por la luz con las ramas bajas del pie original, que pronto podría ser un árbol maduro de menor vigor.

Hay también un cierto volumen de ramas secas en la parte alta de la copa, que podrían indicar un episodio regresivo hace algunos años, que coincidiría con la roturación y daños al sistema radicular.

Habrá que esperar a ver cómo evoluciona este multitudinario árbol, ya que geneticamente se puede considerar un único ejemplar aunque con muchos pies.

Es probable que estos pies ya estén trabajando en producir alimento para todo el conjunto pero durante el tiempo inicial de formación supusieron una carga extra para el Álamo.