Esta gran malva es Lavatera arborea y crece espontánea en la zona de huertos. Ocupa mucho espacio y resiste en zonas con cierta aridez.

La detección temprana de las plántulas permite proteger algunos ejemplares para mantener la especie presente en el entorno. Su floración abundante y duradera atrae muchos polinizadores.

Este año han crecido pocas Lavateras todavía. He localizado una bien colocada que no hará falta mover de sitio así que la remesa de semillas está asegurada este 2020.

Esta otra es una Malva real (Alcea rosea) movida desde otro emplazamiento pues nació en una zona que se quería labrar.

Entre senecios y lamios crece está Malva sylvestris a la que se permitirá total desarrollo al haber escogido como hogar una zona marginal en los límites del huerto.

Al disponer de poco riego en ese rincón acabará dominando al resto de especies y terminará el verano floreciendo en solitario o rodeada de grama o rubiaceas.

En muchas ocasiones las primeras hojas y también los cotiledones, pueden llegar a diferir bastante del follaje definitivo de una especie.

Estas minúsculas hojillas de aspecto acorazonado y borde liso son los cotiledones de una malva. Muy distintas de las hojas redondeadas de bordes aserrados de las malvas adultas.

Aprender a diferenciar estás jóvenes plántulas no sólo permite rescatar lo que nos interesa si no también descartar y eliminar manualmente a tiempo plantas invasoras o que no nos interesan, antes de que colonicen el entorno y nos den más faena.