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Rastros de la riada del Ebro 2021 en zona Contienda / Talavera en Pina de Ebro

Después de la riada de 2021 las aguas han vuelto a su cauce pero estructuras como motas y caminos han quedado destrozadas o muy dañadas. Remontando tan sólo 3 km por la margen derecha desde el núcleo urbano de Pina de Ebro hacia Fuentes he encontrado los 9 puntos con daños importantes que precisan actuaciones urgentes. A estos destrozos se les llama en Aragón rastros o zancochos. Me he limitado a lo más llamativo, no entrando a valorar los cuantiosos daños visibles en campos, taludes, acequias o casetas.

Empezamos por el rastro 1 nada más avanzar unos metros por la mota hacia Fuentes. Mucha gente conoce esta pista por formar parte de la ruta GR 99. Esta zancocho es curioso porque el agua crea una gruta bajo el camino, acumulando la grava en el lado del río. Se trata pues de aguas de retorno que decidieron no pasar por la compuerta. El camino estaba marcado desde la carretera con una cinta de Guardia Civil que alguien ha retirado. El boquete estaba marcado con dos pequeñas piedras y un palo y he añadido una piedra gruesa y una rama que sale desde abajo.

Rastro 2 con boquete en cruce de camino con acequia

Entrando por otro camino tengo que volver a dar la vuelta. Unas ramas de chopo tiradas sobre el camino te avisan de otro rastro. En este caso el agua se ha llevado bastante suelo dejando un boquete de 2 metros y reventando también la acequía. La integridad del puentecillo de hormigón también está por valorar pues hay grietas y esta descalzado en gran parte.

Rastro 3 con desgaste en el borde de la mota

El famoso GR99 o la mota de Fuentes, como se llama por aquí, tiene en este punto un desgaste máximo que llega casi a la rodada de los coches en el camino. Es una zona delicada carente de arbolado y sin raíces potentes que sujeten el suelo. Las piedras y escolleras han sido desperdigadas por la fuerza del agua como las olas del mar se comen el castillo de un niño.

Rastro 4 con destrozo total de la mota

Este es un punto conflictivo a la salida de una gran curva del río. Cuando viene muy cargado se pasa de frenada y se sale por el exterior. Este trozo fue reparado en una de las riadas anteriores dejando un precioso lago donde se hacen concursos de pesca. Los restos de la antigua mota se revegetaron con tamarices pero sin éxito. No entrare a valorar como demonios se puede hacer una plantación de tamarices en el propio río y que todos sean marras antes de dos años.

Antigua mota en azul y nuevo trazado de la mota en amarillo.

Viendo la reparación de la antigua mota (en azul) después de las últimas riadas se ve que el nuevo trazado (en amarillo) no fue por cuestiones paisajísticas ni ecológicas ni para que los pineros hagamos concursos de pesca. Se observa una clara ley del mínimo esfuerzo y poca planificación. Hay casi un ángulo recto al final del trazado en amarillo. Y un detalle que se repite en casi todos los reventones de mota; poca vegetación y sólo una estrecha mota de piedra y tierra prensada.

Rastro 5 con desgaste del borde de un tramo de mota desnudo de vegetación

El rastro 5 aun presenta una escollera decente pero la parte superior ha sido borrada por el agua sin afectar mucho al camino a simple vista. Es posiblemente otro futuro punto de ruptura.

Rastro 6 en forma de potente grieta en el borde de la mota

Unos metros río arriba, en la misma curva del rastro anterior, hay una grieta de varias decenas de metros en el borde la mota que avisa de que todo esta porción de tierra podría estar próxima a descalzarse y terminar disuelta entre los siluros.

Rastro 7 con mota barrida por aguas de retorno

El rastro 7 es uno de los más impresionantes. Está al principio de la curva de Talavera pero el zancocho no ha sido ocasionado por la presión del agua desde el cauce ni por erosión de la mota. Se trata de aguas de retorno que han barrido todo el suelo superficial al volver desde los campos. Desconozco y durante la riada o después de pasar la punta.

Después de atascar en un camino cortado he tenido bastante documental y he vuelto hacia la carretera, encontrando el rastro 8 en forma de enorme boquete en un punto donde confluyen camino, acequia y carretera. El socavón tiene unos 2 metros y no es gran cosa para la potencia que tiene el agua. Lo suficiente para inutilizar camino y acequia hasta su indeterminada fecha de reparación.

Rastro 9 con zanja al borde de la carretera A-1107

Este tramo de carretera ya fue intervenido en la última riada de 2018. Entonces el río hizo desaparecer un tramo completo con una poza de más de 6 metros de profundidad. En esta ocasión el asfalto ha resistido pero la integridad de la vía está claramente comprometida.

Procuraré actualizar este post cuando se reparen estos rastros para ver como ha quedado todo. Preocupa la cercanía del deshielo y nueva eṕoca de riadas en pocos meses.

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