Alice Munro es premio nobel de literatura de 2013.
No hace falta decir más, de hecho no puedo decir nada más de esta mujer sin echar mano de la wikipedia así que, pasando tres villages del tema.

Alice está de moda, porque escribe cojonudamente y porque es premio nobel. Si mi querido lector desea una opinión de su obra, llena de cultura,  hecha con criterio literario y de fiar…váyase a otro blog. Aquí se lee y se opina muy subjetivamente, sin atender a tendencias y sin formación literaria sólida, aquí no se citan trozos o frases de la obra por poseer memoria de pez y se tiene la manía de caer en generalidades y comentarios carentes de objetividad.

Acabo de terminar «Demasiada felicidad». Solo me he leído ese libro de esta autora y puedo afirmar que «una más Alice, te doy una oportunidad más y si no puede ser, no puede ser».
En este libro no es una escritora de alegrías, así que si algún canelo como yo se pilla el libro pensando que hace honor a su titulo  y que va a leer uno tras otro relatos de gente contenta y feliz, con vidas chulis, que lo deje estar, please.
Tampoco es trágica, es como si escribiese cuentos de personas mediocres a las que les pasa algo que se sale de lo normal, para terminar el relato en una especie de coitus interruptus literario.
La sensación que me da es que no terminas de despegar con sus personajes, porque son personas normales y tirando a aburridas.
Por otra parte, la lees y te maravilla la forma que tiene de explicar lo cotidiano. Las manías de sus protagonistas, sus pareceres, sus malentendidos…

Esta noche comenzaré «Amor, Etcétera» de Barnes (lo comentare en otro post) pero el siguiente, Alice, lo reservo para ti.