Tu dragas, tu no dragas

A ver que me aclare. Dragar el Ebro en Zaragoza para que una empresa pueda explotar un ridículo negocio turístico de navegación en barcas solares (que luego tuvieron motor fuera borda) si se puede. Incluso aunque haya que dañar la solera del puente romano.

Por el contrario, que los pueblos ribereños puedan extraer gravas puntualmente durante el estiaje, con el fin de intentar asegurar un cauce que soporte el caudal de las avenidas (cada vez más frecuentes) que amenazan sus cascos urbanos y destruyen sus cultivos, no está autorizado por razones medioambientales.

La leña ni tocarla

Asolar un soto como el de Ranillas y talar sus árboles para construir una exposición internacional (que gira en torno al agua para más inri) está permitido en Zaragoza.

Hacer leña en las riberas de los pueblos para despejarlas de árboles secos o dañados es delito medioambiental.

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